jueves, 28 de mayo de 2009

Viernes 30 mayo 2009

RETRATOS HABLADOS

Vázquez Mota y el autoritarismo
MINUTARIO

Javier E. Peralta

JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA
, ex Secretaria de Educación Pública del gobierno federal, ahora candidata a diputada federal de Acción Nacional y coordinadora de campañas del mismo, mostró durante su visita a Pachuca, aristas de su personalidad poco conocidas pero sobre todo preocupantes, al ofrecernos el perfil de una mujer poco sensible y con un discurso patético.
Hablar de que el mundo puede dividirse entre “buenos” y “malos”, y que su partido, el PAN, ha logrado que sean los primeros los que gobiernen, recuerda lamentables episodios en la historia mundial, cuando personajes siniestros tuvieron la osadía de creerse mensajeros del bien y por lo tanto los demás tenían que ser aniquilados.
La utilización política de este tipo de eventos es bastante frecuente. Hitler utilizó el incendio del Reichstag para “eliminar” a los odiados comunistas y a toda la oposición a su régimen. Stalin “inventaba” oscuras conspiraciones en contra del comunismo soviético para deshacerse de los disidentes y posibles rivales dentro del partido. Todos los regímenes antidemocráticos y autoritarios tienen esta característica. Conciben al mundo dividido entre buenos y malos. A estos últimos es preciso “destruir” porque impiden la cristalización de objetivos considerados socialmente “superiores”.
Considerada uno de los pocos aciertos en el sexenio Foxista, Vázquez Mota se vio irreconocible con discursos incendiarios, en los que predominó la idea de que el “bien” debe lograr destruir al “mal”, o lo que es igual la victoria de los “buenos” sobre los “malos”.
Con una visión tan chata y maniquea del país, no hace sino reforzar la idea de que en la urgencia del presidente Calderón por lograr el control del Congreso, está dispuesto a todo, incluso a realizar “purgas” en todo y que luego entonces cualquier derecho fundamental puede ser pisoteado en aras del bienestar “de las mayorías”.
El caso es que Vázquez Mota se antojaba un personaje de la política Calderonista con una inteligencia por encima de sus compañeros de partido, y por lo mismo alejada de los absolutos y demencias fanáticas, que con tanta preocupación observamos entre los integrantes del partido en el poder.
No fue así, porque en su arenga a los blanquiazules, sostuvo que si en otros estados han logrado sacar a “los malos” del poder, y poner a “los buenos”, Hidalgo es el siguiente objetivo.
Es pues preocupante lo dicho por la ex titular de Educación Pública, porque genera la idea de que luego entonces todo es posible, válido, en un escenario en el que la lucha es incluso más allá de los asuntos terrenales, para invocar la eterna pugna del bien y el mal, donde ellos son, por supuesto, los buenos.
Los golpes espectaculares dados por el gobierno federal en el estado de Michoacán, dejan muy en claro que en la disputa por el poder no habrá de descartarse ninguna herramienta de pelea, y los heridos y difuntos ya pueden empezar a contarse.
Cuando alguien actúa casi por inspiración divina en los terrenos políticos, estamos ante una vertiente del panismo que camina al lado de los absolutos, y por lo tanto del fanatismo, que es un punto coincidente con el autoritarismo.
Y sin embargo Vázquez Mota fue más allá, porque luego de hacer una declaración pública y de amor por el Club Pachuca, simplemente se remitió decir que ella sí tiene dinero para pagar el boleto de entrada, y de ningún modo criticar ni con el pétalo de una rosa la voracidad de los dueños del equipo de futbol.
Sabemos ahora que 600 u 800 pesos no representan nada para ella, pero poco dijo de los cientos, miles de pachuqueños que simplemente no acudirán al estadio, o de aquellos que con espíritu ligado al fanatismo, decidirán gastar parte de su quincena, que ya luego Dios dirá.
Complicado de entender el ideario político de la ex funcionaria federal, y todavía más una insensibilidad tan patente y patética, ante un asunto tan lamentable como el costo de boletos para un partido de futbol.
MINUTARIO.- PENSAR Y ACEPTAR QUE LA DIRECTIVA TUZA tiene razón al elevar brutalmente el costo del boleto para entrar al estadio Hidalgo, es dar por hecho que sus únicos ingresos son por venta de boletos… Pues no es así, y habrá que destacar que esto representa una mínima parte de sus ganancias, y la mayor parte tienen como origen los derechos por transmisión de partidos vía televisión, patrocinadores y todo lo que implica asuntos comerciales… Lo que pasa, y es preciso anotarlo, es que de siempre han dado muestras claras de voracidad, de no querer dejar pasar una sola oportunidad para exprimir hasta donde se pueda a los aficionados… Todavía muchos se preguntan qué pasó con la donación que eufórico dijo Jesús Martínez que harían, de un premio millonario al ganar un campeonato internacional, para los damnificados por huracanes en la entidad… Resulta que de lo dicho al hecho hubo un gran trecho y simplemente no cumplió… Es decir que la falta de solidaridad con el estado que les ha dado todo, ha sido un cuento de nunca acabar… Buscar a toda costa no dejar ir un centavo de sus pingües ganancias, es muestra clara de mezquindad*** Y por hoy es todo, nos leemos el próximo lunes.
(Con todo le anticipo que el Pachuca se coronará campeón una vez más)

peraltajav@gmail.com
(Texto publicado el viernes 30 de mayo de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)

martes, 26 de mayo de 2009

MIércoles 27 mayo 2009

RETRATOS HABLADOS

• Xócthitl, aprender el arte del gesticulador
• Cinco años ya de la demanda contra Granados Chapa
y Rivera Flores

Javier E. Peralta

NACIDA EL 22 DE FEBRERO DE 1963 en Francisco I. Madero, Xóchitl Gálvez Ruiz
, con 46 años cumplidos, ha decidido caminar por los senderos de la política que se supone siempre combatió, pero que en estos tiempos de la lucha por el poder, pudieran generarle dividendos en el futuro inmediato, donde ya se vio como candidata a gobernadora de Hidalgo.
Comisionada Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en la era Fox, la mujer, “de lenguaje simple y palabras altisonantes”, como la define su perfil publicado en Wikipedia, aprendió con singular rapidez, el arte de hacer una cosa y decir otra, o al revés, como le sea a usted más cómodo.
Porque resulta que de pronto empieza a erigirse como la que convoca a la concordia, al acuerdo, y de ribete engarza frases como, “no se vale que alguien le apueste a que el gobernador fracase, porque no fracasa el gobernador, fracasamos todos”, en relación a la compra de las 700 hectáreas donde pretende instalarse la nueva refinería de PEMEX.
Sorprendida, apunta que se enteró de la existencia de “mano negra” en el proceso para la adquisición de los terrenos y, como nunca mesurada y conciliadora, pide a los ejidatarios que si de poner condiciones, no todas sean de asuntos económicos.
Vaya pues toda una estadista, tolerante, que se erige como fiel de la balanza para que los asuntos caminen por buen rumbo. La virtud encarnada.
El asunto sin embargo es que si alguien ha generado “ruido” en la compra de las hectáreas, ha sido precisamente ella, por supuesto a trasmano, en una estrategia que busca precisamente todo lo contrario de lo que hoy plantea, y que desembocaría, a manera de triunfo, en la cancelación de la obra por el gobierno federal.
Es decir, estaríamos ante un fracaso para la administración pública estatal, y de este modo la que hoy jura y perjura que si le va mal al gobernador, mal le iría a todos, descubriría, también con sorpresa, que no era para tanto, porque su figura y posibilidades se verían beneficiadas al grado de colocarla como salvadora del estado de Hidalgo.
Gálvez Ruiz, una de las funcionarias del pasado sexenio que con más devoción a defendido a su ex jefe, Vicente Fox, está cierta que bajo la estrategia del hombre de las botas, en el sentido de adelantar a todos en pre-pre-pre campaña rumbo a la gubernatura, tendrá todas consigo a la hora buena.
Como tal se convenció, o la convencieron, que en la política a nadie hace daño fingir demencia, o simplemente fingir y de este modo jugar el juego de los que se abrazan en público, se dan golpes en el lomo, y apenas en la esquina se mientan la madre, para usar su estilo particular, por el poco cariño que en realidad se tienen.
No es exclusivo de Xóchitl, por el contrario, es una práctica común entre los integrantes de la fauna política.
El asunto sin embargo radica es que su discurso siempre ha sido en contra de las hipocresías del gremio al que hoy pertenece, y con la bandera de la claridad, “soy como soy y por eso mis groserías. Naturalita pues”.
No es así.
Y el asunto de la refinería ha evidenciado su nuevo estilo, su capacidad de convertirse en una gesticuladora profesional, igual que todos pues.
Declarar en público que dispuesta está a sacrificar su vida porque el proyecto de la planta de PEMEX se haga realidad, y todos sus parabienes para el gobernador Osorio, es una cosa. Hacer todo lo contrario en el terreno de las realidades, diferente.
Decir una cosa, hacer otra.
Igual que todos.
Nomás que está dice groserías.
EL PRÓXIMO MES DE AGOSTO SE CUMPLIRÁN CINCO AÑOS, de que el ex rector de la Universidad Autónoma del Estado, Gerardo Sosa Castelán, inició una demanda por “daño moral” en contra del periodista Miguel Ángel Granados Chapa, y el escritor Alfredor Rivera Flores, por la publicación del libro “La Sosa Nostra, gobierno y porrismo coludidos en Hidalgo”.
Con todo y que se intentó dejar de lado a Granados Chapa, quien por supuesto ha declinado esta posibilidad, estamos ante un hecho que se mantiene en los tribunales y con la amenaza latente de que se haga realidad el veredicto que obligaría a resarcir el “daño moral” que habría padecido Sosa Castelán, a manos de Rivera Flores.
Es evidente que ante la magnitud de la personalidad de Granados Chapa, el reconocimiento que ha tenido en todos los foros nacionales, y por supuesto también del estado, el demandante decidió “medir” sus decires y enfocar sus baterías contra el autor del libro.
Sin embargo no contaba con que el periodista ha cimentado su prestigio en la congruencia, en valorar el sentido de solidaridad y respeto a la libertad de expresión, que lo obligaban a permanecer al lado de Rivera Flores.
Para el mes de agosto, se anuncian una serie de eventos para conmemorar la fecha en que se dio inicio a una demanda de origen cuestionable, pero que por esas cosas del “destino”, ha prosperado hasta nuestros días.
Hablar de libertad de expresión, es hablar de la defensa de un derecho básico en toda sociedad, y que es poder decir lo que uno piensa.
Cinco años para reflexionar, analizar, asistir por supuesto a los eventos que con tiempo anunciará Rivera Flores y Granados Chapa.
Y por hoy es todo, nos leemos el próximo viernes.

peraltajav@gmail.com

(Publicado el miércoles 27 de mayo de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)

domingo, 24 de mayo de 2009

Lunes 5 mayo de 2009

RETRATOS HABLADOS

* El discurso de Miguel Ángel Granados Chapa

Javier E. Peralta

EL PASADO 14 DE MAYO
, el periodista hidalguense, Miguel Ángel Granados Chapa, pronunció un discurso memorable en las instalaciones del diario “Reforma” de la ciudad de México, con el cual ingresó como integrante de número de la Academia Mexicana de la Lengua.
“Nuestra lengua en general, y la de México en particular, está sujeta a un proceso de pauperización que se manifiesta en la frecuente habla tartajosa, en la incapacidad para formular desde enunciados sencillos propios de la vida cotidiana hasta los resultados de la introspección que nos hace plenamente personas”, destacó en una parte de su intervención.
“La Ley, las libertades y la expresión”, fue la disertación que realizó el realmontense que por muchas razones es, desde hace mucho tiempo, parte esencial de la historia del periodismo nacional y por supuesto del estado de Hidalgo.
Por la importancia que reviste este discurso, por la claridad en cada una de las ideas expuestas, me permito presentarle a continuación partes sustanciales del mismo como una forma de celebrar, usted, yo, todos, el ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua de un hombre como Granados Chapa, de siempre maestro del periodismo y hacedor pulcro de textos que son muestra clara de su conocimiento en la materia:
“En toda sociedad, las libertades resultan no de la ausencia de normas, sino de las certezas que brindan leyes breves, generadoras de seguridad jurídica, interpretadas en los tribunales con respeto a las personas y su patrimonio moral, ese que no puede ser tasado en dinero. Aunque se ha convertido en un lugar común cuya frecuente invocación lo ha desprovisto de sustancia, hemos de rescatar la noción de reforma del Estado como una necesidad republicana de satisfacción insoslayable e impostergable. Formaría parte de ese empeño legislativo una ley de medios que regule los derechos respectivos sin coartarlos, armonizándolos entre sí; que garantice
libertades que son necesarias para la sociedad y los individuos, que dé cauce al uso de las tecnologías con espíritu democrático, en que convivan sin reñir la búsqueda de la realidad económica y el afán por multiplicar las voces.
“Como la expresión misma, la libertad de expresión no es materia que concierna sólo a la prensa y sus practicantes. Y así como la libertad está expuesta a riesgos, el uso de la palabra, la expresión pública, viven horas críticas. Es verdad que cada vez un número mayor de personas hablan español en todo el mundo. Pero es verdad también que esas personas hablan menos español. Nuestra lengua en general, y la de México en particular, está sujeta a un proceso de pauperización que se
manifiesta en la frecuente habla tartajosa, en la incapacidad para formular desde enunciados sencillos propios de la vida cotidiana hasta los resultados de la introspección que nos hace plenamente personas.
“El empobrecimiento del lenguaje amenaza precipitarnos en la mudez. Las nuevas generaciones ignoran, o desdeñan, el riquísimo patrimonio verbal que debiera serles propio. Don Ernesto de la Peña, con información provista por esta Academia, ha mostrado su preocupación por la parvedad del habla juvenil, compuesta por menos de un centenar de palabras, magra condición empeorada (añado por mi parte) por el perezoso abuso de muletillas y la cansina aplicación de adjetivos facilones a situaciones diferentes. Padre, padrísimo, impresionante son a menudo las solas
palabras con que se pretende describir el regocijo de una fiesta, la belleza de una persona o un paisaje, la hondura de un efecto emocional. Todo ello encubierto tras la coartada desafiante de quien desdeña el esfuerzo de la precisión verbal: "Me entiendes, ¿no?". Frente a esa pobreza verbal creciente ocurre la apariencia de un enriquecimiento, por el arribo o la intromisión de un léxico nuevo. Pero se trata a menudo de un enriquecimiento ilegítimo. En parte proviene de la adopción servil de lenguaje extranjero (el que domina todo lo relacionado con las nuevas tecnologías de comunicación e información, por ejemplo) que nos lleva a solicitar que se nos
forguardee un texto llegado a un mail distinto al mío, y en parte porque, sin necesidad alguna, los neologismos se sobreponen a la palabra en uso, sin tacha. ¿Por qué se ensancha cada día la utilización de verbos como accesar o aperturar, siendo que existen el acceder y el abrir comunes y corrientes? De ese modo, se apertura una cuenta bancaria o un expediente judicial. A ese paso, pronto los dentistas nos ordenarán aperturar la boca para realizar su ingrata labor.
“Y si en el habla de todos los días sufrimos déficit en aumento, en la comunicación política, la necesaria para la convivencia democrática, hay motivos para una preocupación mayor, o al menos semejante. Como sociedad dominada, el mutismo ancestral fue una forma de resistencia a la dominación cultural, a la imposición de un lenguaje ajeno. En épocas más recientes se nos impuso
silencio de otra manera: la prescindibilidad de los ciudadanos en la gestión de la cosa pública trajo consigo el despliegue de un lenguaje espurio, mezcla de retórica y propaganda, instrumentos de la simulación, que ha sido uno de los signos del régimen autoritario y ante el cual no había lengua ciudadana que oponer. Y cuando los esfuerzos destinados a contar con un lenguaje propio, el que permite expresar exigencias ante el poder, han tenido fruto y el lenguaje de la democracia se ha
abierto paso, los poderes contrarios a esa apropiación de las palabras, al debate de las ideas, los combaten con la simplificación, con el no‐lenguaje. Un omnipresente ejemplo está en curso: en vez del diálogo para el entendimiento, las precampañas recientes, y las campañas de mayo, han privilegiado los spots, destellos en apariencia verbales que no permiten ni requieren el discernimiento lógico que es connatural a la expresión oral o escrita. En otra senda que puede también conducir al silencio, se inhibe la construcción de un espacio común mediante el insulto y la invectiva, que son modos amenazantes de acallar al interlocutor que deja de serlo para convertirse en adversario y aun enemigo.
“Sean mis palabras finales para desear, como lo hago con fervor, que la lengua que humanizó al hombre siga siendo fermento para la convivencia, misma que se profundiza y ensancha en la medida en que con palabras nos reconocemos y reconocemos a los otros, que no son ajenos ni distantes, sino parte del nosotros.”
Y POR HOY ES TODO, nos leemos el próximo miércoles

peraltajav@gmail.com

(texto publicado el lunes 25 mayo de 2009 en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)

jueves, 21 de mayo de 2009

Viernes 22 mayo de 2009

Retratos Hablados

* Eso que llaman política

Javier E. Peralta

HACE TANTO TIEMPO, TAL VEZ DEMASIADO
, que somos espectadores del tinglado de la política, que la costumbre nos ha dejado varados en un camino que dejamos de entender, pero aceptamos a fuerza de la costumbre. Éste le pega a la otra por debajo de la mesa, la otra hace lo mismo con singular dulzura, y en medio de todo nosotros no como un Dios, dijera el poema de Acuña, sino como personajes autistas.
Hacer “política” desde siempre ha quedado en manos de un selecto grupo de personas que a veces son respetados, pero la mayoría de los casos despreciados y vistos como entes raros, capaces de realizar los trabajos que nadie más haría en su sano juicio.
Damos por hecho que al final de cuentas saldrán con ganancias que ni en sueños podremos tener, pero nos consuela la idea de que habrán tenido que hacer, “quién sabe qué cosas” para lograr lo que lograron.
Desatados como están en tiempos electorales, los miramos desfilar por la pasarela de las ciudades y pueblos, algunos incluso trepados en carros alegóricos cual reinas de la primavera, dispuestos a todo con tal de ganar la posibilidad de representarnos en el Congreso de la Unión.
Sacrificio, abnegación, son factores que los impulsan a mantener su vocación de servicio, y entonces es cuando decimos, “ajá, seguro”.
Es curioso todo esto de las campañas, tapizadas de retratos en que el cutis es liso y aterciopelado, los ojos ensoñadores, la edad inexistente, y la mirada casi dedicada a la posteridad.
“Y no es foto shock”, confesarán con erudición para convencernos de que no hubo retoque digital de por medio.
Pareciera que todo se reduce a los asuntos de la actuación, a escenarios, a ponerle “cuatros” al enemigo con actores invitados o espontáneos, o no tan espontáneos, para que acusen frente a las cámaras a esta u otra candidata de incumplida y desmemoriada.
La guerra de las campañas, en que todo es utilizado, reciclado, sacado de los baúles de las tretas y jugarretas que cada cual inventa, o reinventa.
Dice la solapa del libro que coordinó Adrian Leftwich, “¿Qué es la política? La actividad y su estudio”: “el término “política” se suele aplicar a una actividad por la que mucha gente siente en nuestros días una mezcla de escepticismo y desconfianza, ya sea porque la consideren como algo ajeno a los problemas cotidianos o, en muchos casos, como una manera de engañar. Es evidente que este sentimiento desvirtúa la verdadera naturaleza de la palabra, que más bien debe servirnos para indicar formas de dirimir y solucionar los conflictos que existen en toda actividad humana que entrañe cooperación para la producción y distribución de bienes y recursos. Pero, desde este punto de vista, ¿qué no es político o no está sujeto a la política?
“Nuestro siglo ha visto nacer, además, innumerables teorías acerca del poder y de las maneras en que éste afecta nuestra vida, y en esa misma medida se habla ya de políticas del amor, del ocio, de la experiencia y de mil asuntos más. Pero lo “político” continúa refiriéndose tanto a las situaciones en que están en juego los distintos intereses de grupos humanos concretos en torno al futuro de una sociedad como a la toma de decisiones al respecto, y en este sentido la definición de lo propiamente político todavía está sujeto a discusión”.
Pendiente la definición propiamente dicha, se convierte en lo que vemos a toda hora en estos tiempos de la búsqueda del poder. No hay excepciones, parecen cortados por el mismo sastre y actúan en consecuencia.
Hace tiempo, demasiado, hemos sido testigos de esta interpretación que hacen de la política, con la constancia de que siempre aseguran tener la verdad absoluta y gustan de dividir el escenario en que hacen de histriones, entre malos y buenos, como si la vida fuera eso.
Y sin embargo, por alguna razón que seguro ya no vamos a descubrir, el asunto atrae, es atractivo, casi igual que la fiebre futbolera, porque no hay reunión en la que no salga la plática del quién ganará, qué grupo, qué todo.
Parece que tenemos la condena de seguir los signos, los pequeños reductos para conocer el poder en su forma original, que finalmente sólo se abre en estos tiempos, cuando para dar sentido al poder que aspiran tener, o ya tienen, nos invitan a poder actuar, tener cierta decisión, con eso que llaman voto.
Ya después todo volverá a la normalidad, y seremos los espectadores de siempre.
Y por hoy es todo, nos leemos el próximo lunes.

peraltajav@gmail.com

martes, 19 de mayo de 2009

Miércoles 20 mayo de 2009

Retratos Hablados

Votar, ¿para qué? Y los mozalbetes se burlan
Refinería, pugna de suspirantes

Javier E. Peralta


SEGURAMENTE USTED HA ESCUCHADO
la campaña del Instituto Federal Electoral, en que dos jóvenes se burlan de sus progenitores, a los que remedan con voz ostensiblemente bobalicona y en que les dicen el porqué no votan.
“Votar, ¿para qué si las cosas no cambian?”, recitan los concientes personajes para lanzar después un llamado a dejar la apatía y entrarle a la fiesta de la democracia, como única y vital posibilidad para alcanzar el cambio.
La burla, el escarnio que los mozalbetes de marras hacen de sus progenitores porque demuestran incredulidad ante las posibilidades del sufragio, hacen ver un rostro poco tolerante de las autoridades electorales, quienes de plano califican como estúpidos y retrasados a quienes tengan la osadía de no santificar el voto como ente milagroso.
¿Por qué la burla? ¿Acaso el votar por Vicente Fox trajo como consecuencia un mejor país, una nación con futuro, la realización de sueños, de posibilidades? ¿No existe por lo menos la posibilidad, ante una realidad fatal, de tener serias dudas respecto a la utilidad del sufragio? ¿Acaso es dogma de fe tener que aceptar sus dones mágicos?
¿Acaso la elección presidencial pasada vino a demostrar que el respeto al voto es una verdad absoluta, divina, eterna?
Pues claro que no. Las dudas persisten, y no son invento de nadie, de un Iluminado, un loco, un necio como a toda costa intentan representar las televisoras comerciales a Andrés Manuel López Obrador.
Son millones de mexicanos los que no tienen la mínima certeza en cuanto al respeto que merece su opinión plasmada en las urnas, y por eso se cuestionan, “votar, ¿para qué?”. Pero no con un tono de estúpidos, como lo plasma el anuncio del IFE, sin con el enojo y dolor de no saber hacia dónde puede caminar un país que se ha visto hundido en la incredulidad, no por gusto sino por susto.
Porque tanto respeto merecen los que acuden a votar, como los que no, que a su modo expresan el descontento que cargan desde hace años y años.
Si usted escucha el anuncio citado, luego de sus sesudas disquisiciones rematan con un: “bueno, vamos a ver el partido o no?”.
La imagen que se proyecta es la de una juventud sin conciencia de lo que hace, pero indignada con quienes los antecedieron en el camino, “porque no le entran a la onda de votar”.
Eso es lo lamentable. Porque los jóvenes no son sólo seguidores de modas, son más, mucho más.
Una parte fundamental para entenderla es no tratarla como parte de un bloque sin forma al que se le debe esculpir al gusto del que tenga el mando en turno.
No es así.
Por eso ofende el anuncio citado.
Porque el voto no es generador de milagros, no es la pócima mágica para solucionar la problemática tan compleja de México. Mucho menos con tantas dudas en torno al respeto que se le debe tener.
El sufragio es la parte final de todo un esquema que hoy por hoy está baldado en sus piernas, en su origen. Y hasta que no se entienda esta realidad, no se puede culpar a los que han decidido simplemente callarse la boca, cerrar el pensamiento, cancelar la voz.
LA APUESTA DE UN NUTRIDO grupo de suspirantes al gobierno de Hidalgo es a que el proyecto de la refinería se le caiga al gobernador Osorio. Abiertamente, de manera incluso retadora, le mandan mensajes claros: “te tumbamos la planta de PEMEX, quedas mal, entonces tomamos el poder por asalto”.
Unos desde los campus universitarios, mandan mensajes ya nada cifrados, y asumen que su reino no sufrirá complicación de ningún tipo, porque ya hasta escrituras tienen de su ínsula de poder.
El gobernador está en su derecho de mantener el “dejar hacer, dejar pasar”, pero también de todo lo contrario, y finalmente cancelar la existencia de un estado dentro de otro. Parece que finalmente la decisión se ha tomado, y por eso la actitud valentona y retadora del que siente pasos en la azotea.
Todos se cuelgan de la refinería para ponerle zancadillas, picarle las costillas, echarle tierra en los ojos.
Porque mienten los paladines de la justicia defensores de los ejidatarios, como la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (Unta), que finalmente ya mostró el cobre por voz de su líder nacional, Álvaro López Ríos, y dijo que sí, que efectivamente tienen unas cuantas tierritas en la zona de la refinería y quieren 100 pesos por metro.
No es pues la defensa de los ejidatarios. Es la lucha de conveniencias y de intereses políticos.
Si pueden tumbarle el proyecto al gobernador, lo harán, y se erigirán como victoriosos, además que animados en su camino rumbo a cuarto piso.
La política pues, en su peor acepción. Luego no se quejen de que la gente no confíe en ellos.
Y por hoy es todo, nos leemos en la próxima.

peraltajav@gmail.com
(Texto publicado en la edición del diario PLAZA JUÁREZ, del miércoles 20 de mayo de 2009, en Pachuca, Hidalgo)

domingo, 17 de mayo de 2009

Lunes 18 mayo 2009

RETRATOS HABLADOS

Murio Benedetti
Regreso a la “normalidad”

Javier E. Peralta


MARIO BENEDETTI MURIÓ AYER
a los 88 años de edad. El poeta y novelista uruguayo era, nadie lo dude, un lugar siempre propicio para hablar del amor; y el amor, todos lo sabemos, es una pócima espléndida que puede curar al más enfermo de los seres humanos.
Por eso tantos lo idolatraban, lo querían es mejor decirlo así. Porque en todo el trayecto de nuestras vidas en lo particular, se aparecía con alguno de sus textos, y de este modo era posible confesar un amor entrañable a partir de lo que escsribía, sabernos personajes centrales de sus letras y confesarnos entonces seres inolvidables, aunque en la realidad no lo fuéramos.
Gracias a Benedetti pudimos entender que cuando se ama, la relación de pareja da como resultado que en la calle se vea caminar a dos pero sean más que dos; gracias al poeta descubrimos que no hay espacio desperdiciado en las oficinas burócratas, porque entre papeles copiantes y borradores de máquina, fructifica el cariño, a veces eterno después de la muerte.
Benedetti, al igual que Sabines, supo cantar al único sentimiento que nos hace olvidar nuestra calidad de mortales: el amor, así de simple y sencillo, y lo elevó al rango que todos, de un modo u otro, buscamos a lo largo de nuestra existencia, y que es el de eje único y fundamental alrededor del que debe girara la vida.
José Saramago, el premio Nobel de Literatura, pidió en la agonía del poeta que la gente leyera poemas de Benedetti para que se curara. Estaba cierto que las palabras curan, y tenía razón.
Porque el poeta uruguayo abandonó el hospital a los pocos días.
Sin embargo tenía que morir, y ayer se fue a los 88 años.
José Emilio Pacheco asegura que el poema se hace en cada lector, se rehace, se reconstruye y adquiere su verdadera dimensión. Así las cosas, “Hagamos un trato”, es de usted que me lee, mío, del vecino, de todos, porque tenemos la libertad de usarlo a nuestro antojo y lograr que nos quieran, o nos odien, a costa de la interpretación que hagamos del mismo.
El poeta deja que sus escritos salgan un día para nunca regresar.
Uno los toma, los viste con prendas de diversos colores, les da el toque especial del momento y la ocasión, y en no pocas ocasiones, provocan que finalmente el amor se quede en las manos que copiaron con paciencia mayúscula la voz de Benedetti.
Luego entonces uno es el poeta.
Por eso recordar a Benedetti parece tarea obligada, y la mejor forma es con tomar una pluma, mirar el poema original, y hacerlo de uno, que para eso vivió el poeta uruguayo: para que su dolor, cariño, ternura, también nos pudiera pertenecer.
FINALMENTE HOY se reanudan las clases en el estado de Hidalgo y por lo tanto, de un modo u otro, la llamada normalidad regresará a los hogares, a la vida que es lo más importante. La “normalidad” puede ser entendida como la rutina, porque todo indica que sin rutinas que hacer estamos perdidos, ante la imposibilidad de nutrir la existencia de novedades cada hora.
Si algo puede perdernos en la ruta trazada quién sabe hacia qué lugar, es que nos empecemos a sentir extraños en un mundo al que considerábamos nuestro, parte integral de la piel.
El efecto inmediato será siempre la incredulidad casi absoluta, porque todo deja de sorprendernos cuando vamos de sorpresa en sorpresa, y por lo tanto es de vital importancia que estas acciones que nos sacan de la rutina sean racionadas, tomadas a cucharadas.
Pero hoy, le insisto, la normalidad tiene fecha exacta para regresar a nuestras vidas, y de este modo sentirnos un poco más “normales”, al menos en lo que se refiere a horarios y costumbres.
Y por hoy es todo, nos leemos en la próxima.

peralatajav@gmail.com

(texto publicado el lunes 18 de mayo de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)

jueves, 14 de mayo de 2009

Viernes 15 mayo 2009

RETRATOS HABLADOS

UAEH, ínsula de poder
MINUTARIO

Javier E. Peralta

EXISTE, VAYA EXISTE
, una estrategia por parte de un suspirante a ser gobernador del estado, para ya no cuestionar, sino enterrar cualquier eventual logro de la actual administración que encabeza Miguel Ángel Osorio Chong. Por supuesto que está en su papel de generar los escenarios que sean necesarios que lo catapulten al nivel de virtual Salvador del desastre que se ha encargado de pintar.
Lo extraño es que del otro lado no aparezca por ningún lado un esquema ya no de respuesta, sí por lo menos de abrir el análisis a que la ciudadanía pudiera entender el porqué de la existencia de poderes incrustados en niveles de tanta importancia como puede ser la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
Porque a estas alturas, para nadie pasa desapercibida la idea de que la sucesión gubernamental habrá de disputarse, no sólo en los terrenos institucionales de los partidos políticos, sino a través de organismos que en apariencia poco pudieran tener que ver con esta posibilidad.
La existencia de cotos de poder, uno solo para ser exactos, en la Máxima Casa de Estudios de la entidad, es un hecho conocido y del dominio popular, sin que se haya sopesado el porqué; de plano, nadie se atreve a cuestionar esa situación en términos reales, como no sea en las pláticas de café, en las de los propios académicos de la institución, pero que ni en sueños estarían dispuestos a formar parte de un movimiento que abriera el camino de la libre elección de autoridades.
Sin embargo, y más allá de un eventual proceso de democratización al interior de la UAEH, lo que se observa con singular pasividad, es el uso y abuso de la misma para buscar dar forma a un proyecto político que va más allá de las fronteras universitarias, y así pretender instalarse como la única y real posibilidad para salvar de la que califican como debacle total y absoluta, al estado de Hidalgo.
Dicha estrategia camina, y se arma paso a paso, de manera metódica, calculada incluso por meses, semanas, días. No hay error que se puedan permitir en un Plan Maestro que apunta rumbo al cuarto piso de Palacio de Gobierno.
Es un proyecto que ya camina, y la culminación de cada una de sus etapas, les merece una profunda celebración en la que participan los grupos de poder fuera de la institución educativa con hondas raíces en el sexenio del ex gobernador Rossell de la Lama.
El asunto radica en que aún cuando existe el conocimiento por parte de las autoridades estatales sobre el uso y abuso de la Universidad para fines poco cercanos al asunto educativo, al menos hasta el momento no aparece el Plan Maestro que pudiera intentar regresar a su objetivo original a la institución universitaria.
Porque sucede que en esta ínsula de poder a la que nadie puede ni debe tener acceso, se puede manejar con singular discrecionalidad su rumbo bajo la invocación de la autonomía, y abiertamente formar parte de un proyecto allende las fronteras universitarias. Eso es de todos conocido.
Y quien abre la boca es expulsado sin que en términos reales ocurra algo.
Bueno, pues pese a todo, pese a la muestra constante de fuerza, de reto, nadie del otro lado dice: “esta boca es mía”, y simplemente es el silencio o látigo del desprecio que ampara el silencio, la única respuesta.
Un enclave de poder se usa, y lo usan muy bien.
Pero siempre y cuando se los permitan, se los solapen producto del temor o vaya usted a saber qué.
Por lo mientras en la ínsula señalada no hay más poder que uno, y construye con paciencia, extremo cálculo, lo que pretende se convierta en el poder absoluto para toda la entidad hidalguense.
Y por cierto, ya no se trata de enanos que vayan a crecer. Ese argumento era válido hace muchos, pero muchos años.
MINUTARIO.- GLORIA ROMERO, candidata del PAN a diputada federal por el distrito con cabecera en Pachuca, está en su papel y luego del desacierto de mandar a imprimir su propaganda con el apellido del difunto Tellería, parece que empieza a asentarse en su campaña… Mal haría sin embargo en seguir los consejos belicosos de El Capi, que gusta de las peleas sin ton ni son*** OMAR FAYAD MENESES, candidato tricolor en la región Huasteca, ha logrado ganar la simpatía de los potenciales votantes, pese a que muchos calificaron su nominación como de “castigo” para ver si perdía… el hecho es que parece ser que es de los que para estos momentos pueden cantar victoria por adelantado*** JOSÉ GUADARRAMA MÁRQUEZ, Senador de la República, luce con un rostro diferente en últimas fechas… Algo te hiciste, le dicen sus allegados, pero él jura y perjura que es producto del ejercicio y una buena alimentación… Lo cierto es que si se le compara con algún cartel propagandístico de cuando buscó cualquier cargo de elección hace unos 20 años, se casi igual*** Y por hoy es todo, nos leemos en la próxima.

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(texto publicado el viernes 15 de mayo de 2009, enla edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)